Kiko, tu guía turístico

¿Conoces las aventuras de Kiko en la Fortaleza de La Mola de Menorca?

Vamos a visitar la Fortaleza de Isabel II. Es la mayor construcción que se ha hecho en Menorca para defender la isla de los ataques por mar. Está justo en la entrada al puerto de Mahón, el mayor puerto natural del Mediterráneo.

La historia de esta fortaleza que llaman La Mola comienza ya en la puerta. Un gran arco de piedra coronado por un escudo con dos figuras a los lados. Es la puerta de la Reina Isabell II de Borbón, una joven reina española que visitó este lugar hace más de 150 años, cuando aún no habían acabado las obras.

¿Británica o española?

Lo primero que vemos al entrar es una plaza con grandes soportales en los lados y, en medio, un carro de los que se utilizaban para llevar los tubos de los cañones. Es el único que se conserva en España.

nullToda esta zona la construyeron los militares españoles. Pero la idea de utilizar esta pequeña colina de La Mola como lugar de vigilancia y defensa fue de los militares británicos. Ellos comenzaron a construir un fuerte, el de Santa Ana, hace más de 300 años, aunque nunca lo terminaron.

Habitaciones en la roca

Bajamos por un corto camino que nos lleva a las antiguas habitaciones de los soldados. A un lado hay un mirador desde el que se ve El Clot, una entrada de mar donde algunos marineros aprovechan para fondear sus barcas y nadar en sus aguas transparentes.

nullSeguidos de un grupo de jóvenes bajamos a las galerías subterráneas. ¡Da un poco de miedo! Está todo iluminado pero, entre las sombras, vemos el interior de grandes almacenes donde guardaban alimentos y armas.

¿Conoces la camomila?

Hemos salido otra vez a la luz del día. El paseo es muy bonito. A lo lejos vemos los pueblos de Mahón y Es Castell y, más cerca, la isla del Lazareto. Hoy el día está un poco nublado pero el campo se ve precioso. Pronto comenzarán a florecer las plantas de camomila.

null¿Has tomado alguna vez una infusión de esta manzanilla de Menorca? Es un arbusto con pequeñas flores amarillas que, cuando comienza el verano, se recogen y se dejan secar. Echa unas pocas en agua hirviendo y probarás una bebida de exquisito sabor y con muchas propiedades medicinales.

Las amenazas que impulsaron La Mola

Ya hemos hablado otras veces de la importancia del puerto de Maó como lugar de cobijo para los navegantes que cruzaban el Mediterráneo. Por eso franceses y británicos se lo disputaban.

En 1802 los británicos ceden Menorca a los españoles pero parece que no se quedan muy conformes. Piensan que éstos no defienden bien la isla y tienen miedo de que otro país la conquiste. Así que los británicos deciden dar un aviso: si los españoles no cuidan de Menorca, nosotros volveremos a invadirla.

Los 54 cañones del Hornabeque

Por esto, en 1850 comienza la construcción de esta fortaleza. Y uno de los lugares más importante es el Hornabeque, una fortificación de piedra con grandes galerías y un mirador desde el que hay unas vistas impresionantes. ¡Estoy seguro que ningún barco se atrevía a acercarse!

nullEn la entrada hay unas garitas para los soldados de guardia. Me meto en una de ellas. Juego a ser un soldado que vigila la entrada al Hornabeque:

  • ¡Ay, qué susto!, me dice una señora que pasea por allí.

Se ríe y me acerco con ella a ver un carruaje antiguo que se expone en la entrada. Es muy simpática, se llama María, y me invita a un refresco en el bar que hay en la gran explanada de este fuerte.

¿Escuchas a la Dama Blanca?

María y sus amigos me preguntan por la leyenda de La Mola, la de la Dama Blanca:

  • ¿No la conoces?, me dicen misteriosos.

  • No sé nada de una leyenda, ¿me la contáis?

  • Se acercan y en voz baja me explican que la mujer de un oficial español, la Condesa Rocamari, fue fusilada en este lugar.

  • Sí, la arrojaron al acantilado pensado que ya no vivía pero ella gemía. La estuvieron escuchando durante días, hasta que murió, dice María con cara triste.

  • Uno de sus compañeros asegura que: “en noches de temporal aún se oyen los gemidos de la Condesa que se pasea por los acantilados”.

Debo de haber puesto cara de terror porque todos se ríen. ¡Los gemidos que se oyen son del viento entre las peñas y los sonidos de las aves que anidan allí! ¡Casi me lo había creído y esperaba ver a la Dama Blanca paseando entre las rocas!

¿Vamos a la galería aspillerada?

nullContinuamos el recorrido y llegamos a un gran foso que rodea parte de La Mola y a una galería subterránea que se compone de 48 pequeños recintos donde se colocaban los soldados con sus fusiles para defender la fortaleza. Están unidos por arcos: 48 arcos seguidos en casi 400 metros. Es la galería aspillerada y resulta impresionante.

Corremos por entre los arcos y simulamos ser soldados disparando por las estrechas aberturas por las que solamente cabe un fusil.

Pasamos por las ruinas de la Torre de la Princesa que construyeron los ingleses hace más de 200 años y descansamos un rato en otro mirador desde el que se ven los edificios que hay en el foso.

¿Has visto un cañón más grande que este?

Pasamos por la prisión de La Mola, la Penitenciaría, que se encuentra en muy mal estado y vemos una costrucción de color rojo: es el Polvorín de la Reina.

nullHemos acelerado el paso porque queremos ver el cañón, un Vickers de 381 mm que nos han dicho que es de los de mayor calibre que se han montado en España. ¡Qué grande! Un niño le está pidiendo a sus padres que le metan dentro del tubo. Son ¡18 metros!, le dice su padre. Al final se sube a él orgulloso mirando al Mediterráneo. Desde allí se ve la Isla del Aire que está enfrente de Punta Prima, en Sant Lluís.

Nadie se atrevió a atacar La Mola

Ya hemos acabado la excursión y caminamos hacia la salida. Nos cuentan que esta fortaleza nunca fue atacada. Quizás nadie se atrevió a acercarse al ver tantos cañones, aunque dicen que sólo se dispararon dos veces al principio de la guerra civil española, en 1937.

Volvemos a pasar por la Puerta de la Reina. Entre sus muros se encontró una caja metálica en la que los constructores habían guardado monedas de oro y plata cuando empezaron a trabajar. ¡Cuántas historias! Hoy hemos hecho un gran viaje en el tiempo y me ha gustado mucho.

Ahora vuelvo al Club Kikoland porque me esperan para comer. ¿Te han gustado la aventuras que hemos vivido en La Mola? ¿Las galerías subterráneas, los profundos fosos y los cañones?

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DATOS BÁSICOS

  • Desde Son Bou a la Fortaleza de La Mola hay 27 kms. Si sales de Son Bou hasta la carretera general tienes que tomar la dirección hacia Mahón y justo antes de llegar a la ciudad bajas hacia el puerto y, desde la rotonda, te diriges hacia La Mola. El camino está bien señalizado.

  • En el recorrido de la fortaleza hay baños y lugares donde podrás descansar y tomar una bebida fresca.

  • Recuerda que hay que llevar calzado adecuado, ropa cómoda y una gorra para protegerte del sol. No te vendrá mal llevar una pequeña linterna para visitar los lugares más oscuros y unos prismáticos para disfrutar de las vistas.

  • El recorrido está muy bien señalizado y con carteles informativos. Por precaución, no te salgas del itinerario previsto ni entres en los edificios cerrados.

  • El precio de la entrada para adultos es de 8 euros. Para los menores de 6 años, la entrada es gratuita. De 6 a 12 años, cuesta 4 euros, y de 12 a 16, el precio es de 5,50 euros.

  • Hay precios especiales para estudiantes, grupos, pensionistas y familias numerosas.

  • En Mayo está abierto de martes a domingo de 10 h. a 18 h (Lunes cerrado). De junio a septiembre se abre cada día de 10 h. a 20 h. De octubre a Abril está abierto de martes a domingo de 10 h. a 14 h. (Lunes cerrado)

  • Se ofrecen visitas guiadas en castellano e inglés, alquiler de coches y bicicletas eléctricas y audio-guías (3,50€) con las que podrás escuchar las explicaciones al tiempo que recorres los itinerarios marcados.

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